viernes, febrero 26, 2010

Eutanasia

El neurótico, dijo, tiene herramientas para enfrentar la angustia: Niega. Reprime. Se convence de que el tiempo todo lo cura [porque hay tiempo en la neurosis] Llama a un amigo y le vomita todas sus tragedias mínimas y patéticas. Hace terapia. Se compra un vestido, juega al loto, se masturba. Mira a Tinelli y se queja del gobierno. Llora un poco, pero sólo un poco, porque al mal tiempo buena cara y al que madruga dios lo ayuda [no es requisito indispensable ser creyente] Pero la angustia del psicótico queda eternizada en una fracción de segundo. No hay más allá. No hay palabras lo suficientemente catárticas ni libros de autoayuda lo suficientemente convincentes. Respira angustia, llora angustia, ve angustia, habla angustia, escucha angustia, NO HAY más que angustia. Entonces: atalo a la cama y traé la jeringa de halopidol, o intentá el ejercicio de la empatía y permitile que diga BASTA.
Sí, toda una declaración pro-suicidio.

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